Amistad divino tesoro
Me gustaría contaros una historia. Mejor dicho, varias historias. Todas ellas hacen referencia a la amistad. ¡Qué gran palabra! Pero ¿qué es la amistad?:
La amistad (del latín amicus; amigo, que posiblemente se derivó de amore; amar. Aunque se dice también que amigo proviene del griego; "sin" y "ego"; yo, entonces amigo significaría "sin mi yo", con lo cual se considera a un amigo como al otro yo) es una relación afectiva entre dos personas.
En la Real Academia de la Lengua Española se difine como "Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato". A raíz de todas estas definiciones o conceptos parece que todo el mundo puede hacerse una idea de lo que se entiende por amistad, aunque cada uno puede tener su propia definición o concepto. Me gustaría que me lo indicarais en vuestros comentarios, si os animáis. Y si "hay alguien por ahí" como decía el famoso presentador televisivo de la madrugada.
A continuación voy a contaros varias historias que pueden ilustrar lo que puede ser una amistad o gestos de amistad. Son historias reales. También me gustaría que opinaseis sobre ellas y sobre ese límite difuso a veces entre amor y amistad.
Historia 1 - El chico nunca había tenido novia. siempre había sido bastante romántico y soñador (por eso conozco su historia). Había fantaseado con alcanzar el amor perfecto, la chica perfecta. Lo que no conocía era su capacidad de entrega. En el último año de instituto, cuando salía a la calle en el descanso matutino, se cruzaba todas las mañanas con una chica rubia, de su misma edad. Era preciosa a sus ojos, con una melena al viento y cara de niña, pero de niña enfadada o disgustada. Simplemente era un sueño imposible más. O la menos eso creía. El tiempo hace que las vidas de las personas se crucen de forma caprichosa e impredecible. Un buen día sus vidas se cruzaron. Surgió el amor. Ella tenía entonces una niña fruto de un amor alocado de la pubertad. Amor frustrado y padre que da la espalda a la situación. Al poco de iniciar la relación con ella, nuestro chico le hizo un regalo. Se trataba de un reloj de bolsillo que venía en una bolsita de cuero acompañado de cuatro capullos de rosas rojas. En el dorso del reloj había una inscripción: C.A.C.A. Hay que reconocer que nuestro amigo tenía un punto de sarcasmo. En la bolsa venía una nota que explicaba su significado. Cada capullo representaba una de las letras y cada letra tenía el siguiente significado: Cariño, Amistad, Confianza, Amor. Era una declaración de intenciones. La relación se hace imposible a pesar del esfuerzo de nuestro amigo. El amor de pubertad seguía residiendo en el corazón de la chica. Nuestro amigo, que entiende el amor como un estado sublime de amistad se da cuenta de que al amar lo que desea es ver a la otra persona feliz, y esa felicidad sólo la puede encontrar con el padre de su hija y decide organizar un viaje para que su amada vaya al encuentro de la persona a la que realmente quiere. La historia entre la chica y su amado acaba como queráis que termine. Respecto a nuestro protagonista deciros que la chica no volvió a hablar a verlo. Sus vidas caminaron separadas.
Historia 2 -Era COU. El primer año que había chicas en el colegio. Nuestro protagonista nunca se había relacionado con el sexo femenino. Se hizo muy amigo de una chica. Tenía un carácter dominante y atrayente. Se dejaba mimar y le gustaba sentirse querida. Nuestro amigo se enamoró de ella en silencio. Sin abrir su corazón. Ella, además, tenía novio. ¿Cómo iba a decir nada?. Se convirtieron en uña y carne. Se decían todos sus secretos, hablaban horas y horas. El era su consejero espiritual y sentimental. Al final del año ambos se fueron a estudiar a lugares distintos. El no pudo resisitirse a escriirle una carta confesando sus sentimientos. Evidentemente no fue correspondido, pero ella le ofreció su amistad incondicional como hasta entonces. A pesar de que le hacía sufrir, él decidió alimentar esa amistad. Siguió siendo su confesor y consejero sentimental en múltiples peripecias amorosas. Siguieron siendo los amigos perfectos. El logró superar y transformar sus sentimientos para lograr esa amistad perfecta. Al cabo de unos años, ella se trasladó a su misma ciudad, para estudiar unas oposiciones. La amistad, un tanto diluida por el paso del tiempo y la distancia se retomo. Para él nada había cambiado y se volcó de la misma forma que hasta entonces. Puede que la curiosidad o la soledad en la ciudad,provocaron que ella comenzase a tener un capricho. Quería besarlo. Sólo eso. Unos besos. ¿por qué no? decía ella. El caso es que él se negó. Le había costado mucho tiempo y esfuerzo obtener y mantener esa amistad. Esos besos, deseados, podían derrumbar todo aquello y él no quería que eso pasara... Pesó más el deseo de mantener la amistad que el deseo de besarla. El caso es que el tiempo pasó, la amistad de ella se diluyó con el tiempo y la distancia y hoy en día no queda nada más que el recuerdo de aquella historia.
Historia 3 -Nuestro amigo acababa de llegar a la gran ciudad. Empezaba su licenciatura de Derecho. No conocía a nadie. Venía de un amor platónico frustrado. Allí conoció a una chica neoyorquina. Había venido a aprender español. Se gustaron y empezaron a tener una relación más alla de la simple amistad. El se enamoró, pero era sólo un niño. No estaba preparado para tener una relación formal. La relación se acabó y se mantuvo la amistad. El aún la quería, pero quería su amistad. No quería perderla. Un día, en una de sus muchas charlas nocturnas en un café irlandés, a ella se le despertó el deseo. Quiso besarlo y deseó hacer el amor con él. Nuestro amigo tuvo que decidir en su fuero interno y rechazó su propuesta. Le explicó que no quería perder su amistad y entendía que acostarse con ella podía poner en riesgo dicha amistad. La realidad fue que la chica al cabo de unos días le dijo, con despecho, que se había acostado con otro amigo mutuo. Su amistad no perduró y hoy en día hace muchos años que no saben ninguno del otro.
Historia 4-Esta historia es la de dos parejas. Ambas acababan de iniciarse en el mundo liberal. Un buen día coincidieron y se conocieron. Lo pasban bien juntos. Había risas, diversión, compenetración, feeling entre los cuatro. El sexo entre los cuatro se resisitía. Había besos, arrumacos, toqueteos, pero los celos podían a los deseos. La amistad fue creciendo. Se prometieron amistad eterna por encima de todo deseo. Un día el deseo estuvo a punto de consumarse. en el momento culminante el chico de una de las dos parejas vio que a su amigo le dolía la situación. Entendió que llegar a consumar el deseo iba a hacerle daño. Era más importante la amistad y el respeto. Entendía el juego como algo entre cuatro. Y decidió parar. El resultado es que la amistad se fue diluyendo. El otro chico prefirió poner distnacia entre ellos. Los caminos acabaron separándose.
Parece que todas las historias terminan mal. Pero yo no soy de la misma opinión. Los principios de la amistad por los que se regián nuestros distintos protagonistas fueron defendidos por encima de deseos carnales. ¿Qué ganaron nuestros protagonistas? Quizás el orgullo de ser consecuentes con sus promesas, con sus convicciones. Quizás defender el valor de la amistad por encima de todo. Ganaron tranquilidad y sentirse bien con su propia conciencia. ¿Qué tiene más valor? ¿Un beso, un polvo o el deseo cumplido o bien la conciencia tranquila y sentir que se ha hecho lo imposible por defender esa amistad? Vosotros opináis.
Este post se ha extraido del blog de mi amigo Tsukiyomi.



